Ayer tuvimos debate de segunda vuelta, ninguno de los dos candidatos brilló, para mi gusto, y debo decir que Piñera hizo mejor su negocio que Frei. Sin embargo, tuvo su punto negro ante la insistencia de un casi impertinente Claudio Elórtegui que le recordó que en 1996 firmó, junto con otros senadores de derecha, un requerimiento al Tribunal Constitucional para evitar que el gobierno de Frei aumentara la superficie de áreas verdes destinada a las viviendas sociales. El candidato Piñera, como el apóstol, negó tres veces.
(El video ha sido subido a youtube por LaOtraVoz.cl)
Recuerdo haber leído, como anécdota, que un hijo de Joaquin Lavín, mientras vivió en España, decía que era hijo de un narcotraficante (¿?) para no tener que explicar que en realidad es hijo de un político de extrema derecha, lo que por allá es muy mal visto y se le califica de fascista. Aparentemente Sebastián Piñera se encontró en el mismo predicamento, a la hora de explicar su expurea relación de Negocios y Política. Dice al diario El Mundo:
“Cuando el país recuperó la democracia, abandoné el mundo de los negocios. Siempre esperé que se legislara para regular la legítima actividad privada de aquellos que tenemos una vocación de servicio público. Por eso yo transferí voluntariamente la administración de mis activos y mis empresas a instituciones reguladas por entes públicos” (more…)
De acuerdo, todos inflamos un poco el CV, tratando de hacerlo más interesante. En general uno trata de hacerlo sin caer abiertamente en afirmaciones falsas, ya sea por pudor o miedo a verse enfrentado con la realidad durante una entrevista laboral, pero siempre queda espacio para las interpretaciones ingeniosas. Pero parece que Sebastián Piñera se las arregla para quedar siempre más allá de la línea de lo aceptable, puesto que asume terminología reconocida en el mundo académico, con un claro significado, y que al final no correspondía con la realidad. Esto ocurre en el marco de la segunda vuelta del año 2005, cuando La Nación saca la nota, que a su vez proviene de la investigación particular de un académico Chileno, Roberto Castillo, quien lo puso en su propio blog Noticia Secreta.
Ya habíamos escrito de un plagio evidente en un video clipdela campaña de Sebastián Piñera, luego de lo cual muchos nos han escrito o comentado por la Estrella del Cambio, sospechosamente similar a la que uso Lula da Silva, actual presidente de Brasil, en su campaña. La verdad es que no habíamos querido incluir este caso porque, si bien el parecido es bastante, la famosa estrella de cinco puntas ha sido utilizada para miles de campañas, está en un montón de banderas (incluida la chilena), incluso tendría usos en las invocaciones satánicas y protegería del hombre lobo. Da la coincidencia que ambas estrellas están inclinadas en la misma posición, y son multicolores. ¿Es suficiente para hablar de plagio?, a nuestro juicio no.
Pero parece que los periodistas de El Mercurio, otros probados cómplices de las conspiraciones de la izquierda como lo son los ex detectives y ministras de la dictadura, no son tan quisquillosos como piñeramiente.cl a la hora de juzgar. Una simple búsqueda permite encontrar esta imagen alusiva al caso, bajo el enlace:http://www.emol.com/fotos2006/plagios/pinera.jpg. Nótese el nombre de la carpeta: PLAGIO…
Varios comentaristas nos han reclamado esta omisión, que tratamos de corregir ahora, aprovechando que todavía esta fresquilla… En acto de campaña en Puerto Montt, el candidato hizo gala de su simpatía voceando cánticos por Deportes Puerto Montt, la U y Colo-Colo, curiosamente no por Católica que, hasta donde se sabe, era su equipo. Nada de malo hay en eso, en todo caso, de un político en campaña bien se puede esperar de todo, y besar alguna guagua de vez en cuando no es pecado (hasta cierto punto). Lo divertido es que no se le ocurre nada mejor que anunciar la construcción del nuevo Estadio de Puerto Montt y un nuevo Hospital… el único detalle es que el estadio ya está en construcción, y el hospital ya fue aprobado y está próximo a iniciarse las obras.
Que los empresarios y políticos importantes, así como los artistas famosos, deportistas populares, príncipes de rancio abolengo, etc, etc… obtengan un trato preferencial en un aeropuerto, no es ninguna novedad. La verdad no parece extraño que Sebastián Piñera y sus asesores puedan ingresar a un vuelo Lan por un acceso preferente, casi se podría considerar esperable desde que no solo es un político destacado sino además dueño de la aerolínea. Obviamente que sus contrarios le van a sacar en cara el que lo haga, y en realidad sería más elegante que se abstuviera de esos privilegios mientras está en campaña, pero todavía le reconocemos el derecho de responder algo como: “Sí, necesitaba pasar y usé el privilegio que conlleva la propiedad en la empresa, lo hago por mi campaña la que es importante para el país”, el tipo de declaración que probablemente hubiera sacado el senador Fernando Flores antes de empapelar a improperios al periodista, off the record.
Fue una larga entrevista en el programa Estado Nacional de TVN, el 23 de agosto del presente. Hay que admitir que hubo de todo, incluyendo algunos poderosos argumentos y mucha habilidad. Pero como en tantas otras ocasiones, ante la pregunta incómoda surge la mentira. Consultado por el panelista Jorge Navarrete sobre cuanto ha gastado en las dos primeras semanas de campaña (fuera de plazo, a todo esto) responde: 10 millones de peso, e inmediatamente hace una larga denuncia sobre la intervención electoral, secundado fuertemente por su colaboradora Cristina Bitar. En el minuto 69 del programa Navarrete retoma el tema para cuestionar la veracidad de dicha cifra, a lo que Piñera responde: “…Jorge, la cifra que yo he dado es verdadera, lo que pasa es que, tal vez no escuchaste bien, no es que vamos a gastar solo 10 millones, es hasta la fecha, es que llevamos muy pocos días, porque fuimos los últimos en entrar…”, luego sigue con la denuncia por intervención.
Una de las tantas formas de mentir es simulando la autoría de algo, o simplemente repitiendolo sin aclarar la fuente de la idea. El peor caso es usar un trabajo ajeno en provecho propio, lo que en el caso de los políticos se traduce en discursos, jingles, videos… Un par de ejemplos extraidos de youtube, agradecimientos a los autores originales que no se saben quienes son porque están replicados mil veces. Hay más ejemplos pero para que redundar.
En su “guiño” a las candidaturas salientes, post primera vuelta, Piñera se mandó esta frase: “Les hago [a los candidatos que no pasan] un reconocimiento… …porque han demostrado tener buena voluntad… …y nunca hemos puesto en duda su amor por Chile”. Casi tendría defensa, si no es por el detalle de que esto lo dice desde un escenario, rodeado de sus adherentes, y a título de toda su campaña… ¿ya no se acuerda de que desde su comando, incluso su familia, se cuestionó completamente el amor por Chile de ME-O?. Es cierto que acto seguido retiro los dichos, pero también es cierto que durante semanas se comentó las antiguas declaraciones de Enríquez (harto pelota también él) gracias a esa casual salida. Quizá atropellé a una vieja sin querer, pero no puedo ir al funeral a destacar que siempre que cayo bien y nunca le hice nada.
Hay mentiras trascendentales, y mentiritas que más parecen caprichos infantiles poco medidos. Este es uno de esos casos. Además podrá cuestionarse a quien atribuirle la mentira, puesto que quien la dice no es candidato, es la señora del candidato.
Lo cierto es que lo dicho responde a una entrevista que se le hace en calidad de cónyugue del probable futuro presidente, en el conocido diario El Mercurio. La poca afortunada frase responde a un claro intento por empatizar con las clases necesitadas. La completa falta de apego a lo plausible denuncia la mentira mejor que un polígrafo, no porque en realidad sí hayan compraron coca cola (vaya uno a saber), si no por el intento de aparentar estar en una situación en la que, seguramente, no se está.